jump to navigation

ARREGLÉ CUENTAS CON PUERTO BARRIOS Y… SALÍ GANANDO!!! 16 julio, 2013

Posted by ROBIN MARTINEZ in OTRAS COMPETENCIAS.
trackback

EL CICLISMO RENACIÓ EN PUERTO BARRIOS CON ESTA CARRERA ESPECIAL POR LA FERIA TITULAR, Y YO TAMBIÉN VOLVÍ PARA DEMOSTRAR QUE SÍ PUEDO… Y SÍ PUDE!!

Aquí me ven encabezando el pelotón en busca de los fugados, camino a la frontera con Honduras.  Foto: Julio Castillo

Aquí me ven encabezando el pelotón en busca de los fugados, camino a la frontera con Honduras. Foto: Julio Castillo

Cuando corrí aquí la primera vez, salí derrotado de una carrera que no pude terminar porque mi cuerpo no soportó ante el clima y la altura, mientras se celebraba la feria titular porteña.

Previo a la salida, ya con mi dorsal para competir... el número 615.  Foto: Mauro Rodríguez.

Previo a la salida, ya con mi dorsal para competir… el número 615. Foto: Mauro Rodríguez.

Allí, sin pretexto y explicación que valieran o me justificaran, simplemente no pude con esa carrera de dos días y mi madre se quedó en la meta esperándome llegar en bicicleta… y se quedó burlada.

PRIMER LUGAR MASTER

Esta vez fué distinto.  Nuevamente la feria titular de Puerto Barrios llegó y, aunque no fué una carrera de dos días, llegamos varios ciclistas de la ciudad capital, Xela, Petén, Chiquimula y de Honduras para recorrer la carretera hacia Guatemala y luego hacia la frontera con Honduras para luego retornar a Puerto Barrios.   Cuatro clasificaciones:  Ciclistas Elite, Novatos, Master (menores de 50 años) y Veteranos (mayores de 50 años); yo competí Master y tuve la bendición de Dios para ganar el primer lugar en mi categoría, entrando séptimo de la general.

Mi tiempo:  Nos correspondieron 58.68 kilómetros de competencia, que recorrí (extraoficialmente y según mi odómetro) en 1 hora 42 minutos y 46 segundos; a una velocidad promedio de 34.2 kms/hora, y una velocidd máxima de 58.3 kms/hora.

La temperatura y humedad de Puerto Barrios, sumado al esfuerzo de la carrera, me hicieron quemar un promedio de 2037 calorías… que bien!!

Los tiempos oficiales aún no me los han enviado, pero cuando los reciba se los compartiré junto a la clasificación general… cuenten con eso.

DOBLE PREMIO esa mañana de domingo.  Uno, mi primer lugar y el segundo, que mi madre estuviera presente.  Esperó 27 años para vivir esto conmigo y por eso le dedico este premio... que Dios me la bendiga siempre.  Foto: Mauro Rodríguez.

DOBLE PREMIO esa mañana de domingo. Uno, mi primer lugar y el segundo, que mi madre estuviera presente.  Esperó 27 años para vivir esto conmigo y por eso le dedico este premio… que Dios me la bendiga siempre. Foto: Mauro Rodríguez.

DEDICADA A MI MADRE

Esta carrera tenía un sentido especial para mí, porque -además de lo sucedido hace 27 años- mi madre estaba nuevamente aquí, viéndome partir en competencia y obviamente esperaba verme terminar bien la jornada.

Mejor aún, cuando se animó a subirse al carro de mi amigo Mauro, y junto a mi primo Manuel Maldonado, acompañaron apoyando la caravana de ciclistas… qué emocion, mi madre me vería en el recorrido de una carrera de ciclismo…!!

Vine con el propósito de hacer algo digno, buscando la meta con sueños de victoria y que ella fuera testigo de esto… la primera parte del sueño ya estaba realizada desde el momento que ella se subió al carro.

LA RUTA EN TIERRA CALIENTE

Salida en falso desde la calzada Justo Rufino Barrios, frente al instituto Luis Pasteur, hacia el cruce a Santo Tomás de Castilla.  El primer grupo el salir fué el pelotón de los Elites y, unos minutos más tarde, el segundo grupo con los novatos, master y veteranos… en este grupo iba yo.

CON MI PRIMO MANUEL Maldonado, que llegó para echarme porras y apoyarme en el recorrido.  Foto: Mauro Rodríguez.

CON MI PRIMO MANUEL Maldonado, que llegó para echarme porras y apoyarme en el recorrido. Foto: Mauro Rodríguez.

El inicio de la carrera fué rápido, iba muy nervioso por no conocer la carretera y el terreno, rogándole a Dios que no hubiera pinchazos ni incidentes que lamentar.  Marqué la rueda de René Ortíz, quien desde el principio se puso a la punta del grupo y, detrás de mí, el pelotón.

Después de unos cinco kilómetros, un leve ascenso muy tendido que nos puso a pedalear levantados como por dos kilómetros; luego un descenso super rapidísimo que nos puso a volar hasta llegar al desvío hacia la frontera con Honduras.  Que emoción ver gente aglomerada en ese punto, entre carros detenidos en la carretera, pobladores del lugar y vendedores de allí, todos aplaudían, echaban porras y aplaudían cuando pasábamos pedaleando a toda velocidad hacia una carretera que nunca en mi vida había recorrido: la ruta a Honduras.

Desde allí, un promedio de 27 kilómetros nos esperaban hasta el punto de retorno, pero cuando llevábamos unos cinco kilómetros allí adentro, llegó el primer ataque de René Ortíz que salió del pelotón y se adelantó por casi cincuenta metros.  El pelotó se estiró a toda velocidad tratando de darle alcance, pero “la Rana” tiene facultades de planeador y estaba en su mera cuna… el terreno plano hacia la frontera.

Me coloqué al frente del grupo trabajando con un paso durísimo (52/17 y 15) para ganar velocidad y distancia para topar a René Ortíz, pero su paso era fuertísimo.  Luego de unos ocho minutos así, noté que bajó su ritmo y llegó a dejar de pedalear; pensé que se habría desgastado por el esfuerzo y había tomado la decisión de esperar al grupo, así que yo también hice lo mismo… el grupo bajó la presión.  Sorpresa… Mario Soto arranca por la izquierda, a una velocidad que solo nos dejaba escuchar el zumbido de sus ruedas sobre el asfalto, tomándonos por sorpresa mientras nos incorporábamos para retomar velocidad.

En cosa de diez segundos alcanzó a René Ortíz.  Pude notar que, cuando pasó a su lado, le dijo algo… le habría propuesto que jalaran juntos y Ortíz se paró sobre los pedales para tomar nuevamente impulso y allá van.  Mario y René son ciclistas que se defienden a las mil maravillas planeando… los he visto y he sufrido a la rueda de los dos y sé de qué eran capaces si seguían juntos y solos allí adelante trabajando juntos.

Estiramos el grupo, junto a un ciclista pequeño pero poderoso en su ritmo, un hondureño, trabajabamos durísimo tratando de jalar al grupo y reducir la distancia con los fugados, pero debo reconocer que el grupo no nos ayudó.  Se acomodaron y solo querían aprovechar el trabajo de los dos, pero tampoco podíamos dejar ir a René y Mario sin intentar toparlos.

Llegamos al puente sobre el río Motagua e iniciamos el camino de vuelta a Puerto Barrios.  Con ellos a una distancia de aproximadamente doscientos metros, propusimos al grupo hacer un trabajo de relevos para alcanzarlos y así lo empezamos; tres cambios y el grupo se quedó nuevamente allí atrás de nosotros… nadie hizo nada!!  se volvió prácticamente un trabajo de dos ó tres que jalabamos una gran carga muy pesada y con los fugados trabajando a las mil maravillas.

A pocos kilómetros de llegar a la carretera al Atlántico, dos repechos inclinaron el terreno y allí las cosas se pusieron mejor.  Aunque los fugados seguían allá adelante solos, el pelotón se desgranó y esto creo que trajo justicia a lo hecho hasta aquí, porque ya con distancia entre cada ciclista y con los menos colaboradores ya atrás, era prácticamente una cosa personal la búsqueda de la meta.

Cuando tomé la primera inclinada, algunos novatos se adelantaron y obviamente los fugados ya tenían hecha para ellos la carrera.  Yo tenía que trabajar ya solo para que mi tiempo atrás de ellos fuera lo menos drástico posible.  Poco a poco alcancé a unos cuatro ciclistas, mejorando mi posición sobre la carretera.

En la ruta hacia Puerto Barrios, una escalada muy tendida, de aproximadamente tres kilómetros, nos dejó unos siete kilómetros para la meta.  Esta carrera fué tan rápida y exigente, que apenas tuve tiempo para darme una mojada con las bolsas de agua que llevaba en el maylot… pero no pude comer nada en el camino y gracias a Dios el cuerpo no pidió más, porque esto hubiera sido fatal para mí bajo estas temperaturas.

A la entrada de Puerto Barrios, en el cruce a Santo Tomás de Castilla, ingresé en un grupito de cuatro ciclistas.  Eran tres novatos y yo que, no sabiendo si algún otro master venía descontando mi ventaja sobre él, no podía bajar el ritmo que hasta allí llevaba.

El terreno inclinado de unos kilómetros atrás me había permitido lograr una ventaja sobre varios del pelotón, pero no podía atenerme para no perder lo logrado hasta allí.  Yo sabía que René Ortíz y Mario Soto ya iban camino a disputarse la meta final; el ciclista hondureño que les mencioné se había adelantado en la cuesta y yo allí, tratando de dar lo mejor de mí.

Jalando a estos ciclistas novatos en la carretera de acceso a Puerto Barrios, dispuse dejar que ellos pasaran adelante, pero su ritmo era más bajo al mío y esto podría provocar que alguien más me alcanzara, así que tuve que esforzarme más para retomar la punta de este nuevo grupito y avanzar a la meta que ya estaba como a dos kilómetros.

Sabía que este esfuerzo me restaría capacidad de pelear la meta con ellos tres, pero preferí eso a perder posición en mi categoría, así que preferí ganar distancia.  Efectivamente, en los últimos trescientos metros se me adelantaron en el remate y, del grupo general, ingresé en la séptima posición.

En el momento de la premiación, pura bendición pasar al frente a recibir el trofeo y suéter de ganador de la categoría Master… allí estaba mi madre, contenta, creo que se sentía orgullosa de mí… qué mayor premio puedo pedir… si como dijera una vez Julo César “Vine, ví y vencí”… hoy puedo decir “Vine, corrí y vencí”.

Este trofeo, ustedes lo saben… a los pies de mi Señor y para El sea toda la gloria, porque nuevamente El me dió las fuerzas para alcanzarlo.

LOS TRES PRIMEROS LUGARES de la categoría Master, junto a los organizadores del evento en Puerto Barrios.  Foto: Mauro Rodríguez.

LOS TRES PRIMEROS LUGARES de la categoría Master, junto a los organizadores del evento en Puerto Barrios. Foto: Mauro Rodríguez.

Anuncios

Comentarios»

1. Renato Marroquin - 20 julio, 2013

gracias Robin por compartir tus vivencias y tu experiencia en Puerto Barrios, junto a grandes amigos como don Mauro, hay que agregar las fotos arreglando la camioneta, esperamos volver a compartir la próxima clásica en Puerto Barrios, me alegra que saldaras esas cuentas personales que solo un deporte tan noble como el ciclismo te puede dar, saludos

2. Marlon Marroquin - 20 julio, 2013

en Puerto Barrios, un grupo de amigos entusiastas estamos luchando para que la semilla que sembrara don Nery Barrera no muera y gracias a grandes amigos del ciclismo como tu persona Robin, don Mauro, los amigos de ciclomaster, llantera Alvarado, los amigos de San Pedro Sula, Honduras, Peten, Chiquimula, este evento fue un éxito, gracias por darle alegría al noble pueblo de Puerto Barrios.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

El Chapinografo

Fotos "cuscas" de mi Guatemala

Las Buenas Empresas de CGN

Buenas Empresas y Tecnología en Guatemala.

Hablo por Guate

Contar y comentar... para edificar una mejor Guate.

ROBIN MARTINEZ

Fotógrafo Profesional

CGN Buenas Noticias de Guatemala

Las Cosas Buenas de Guatemala

A %d blogueros les gusta esto: